Todos tenemos la herramienta a la mano… El celular. Ahí está la cámara que llevas a todos lados, que usas de continuo, y en donde tienes las fotos de tus hijos…
Y aunque te den mil consejos en la parte técnica, aún sientes que falta algo…
¿Sabes que es?
Te lo cuento al final.
Por el momento, estás ahí, tu con tus nenes, y ¡snap! Foto.
Muy probablemente quieras contar algo con esa foto… Aparte de la felicidad que representa… Solo que nadie te ha dicho como hacerlo.
Así que aquí te dejo 4 tips que te pueden ayudar muchísimo a crear imágenes que, cuenten historias más completas, y traigan mejores recuerdos cuando las veas una y otra vez.
1.- No les pidas que volteen y sonrían. Si, parece que siempre deben hacerlo, pero si quieres mejores historias, no tiene que ser así.
Por ejemplo, si estás captando un momento entre papa/mama/abuelo e hijos/nietos, ¿Para qué los haces voltear a la cámara?

2. El entorno también es parte de la historia. A veces es bueno alejarte un poco de la persona a fotografiar, para que se pueda apreciar la historia que hay alrededor.
¿Es un lugar especial en tus vacaciones? Captura el entorno.
¿Es un espacio bello? Captura el entorno.
¿Es un lugar que significó algo importante? Captura el entorno.
¿Te gustaría recordar más de lo que viviste? Captura el entorno.
Conclusión: ¡Captura el entorno!

3.- Usa la luz natural lo más posible.
Seamos honestos, de pronto hay fotos que uno toma con el celular y se ven pálidas, las ojeras marcadas, y con la piel medio rara.. Es porque estás confiando en la luz artificial de tu casa.
¿A cuál me refiero? A los focos de techo.
Pero esos no son la mejor forma de iluminación.
La luz importa, porque es la base de tu foto. Entonces, si quieres imágenes más vibrantes, apaga los focos de tu casa, usa más la luz natural.

4.- No tengas miedo a las sombras.
Es muy probable que siempre te hayan dicho que las fotos, para que estén “bonitas”, siempre deben de estar muy iluminadas… Pero, como decía Adal Ramones: ¡No es cierto!
A final de cuentas, al tomar una foto, estás tratando de contar una historia con la luz que tienes a disposición.
Y siempre puedes aprovechar la sombra para acentuar la historia, al protagonista (tu sujeto), etc.
Entonces, si puedes aprovechar la sombra, ¡Hazlo! Vale la pena.

4. Toma tu las decisiones.
Muchas veces el error está en dejar que la cámara decida, y no porque decida mal, sino por que su medición de la foto y la tuya nunca será igual.
Recuerda, la foto es contar historias, y más si quieres recuerdos especiales de tu familia, de lo más importante, el día a día.
Mientras la cámara hace una medición para que “todo salga” (muy diferente a las cámaras profesionales), lo que tu quieres es poder capturar algo especial, una historia que genere emociones a quien la mira.
Si dejas que tu cámara decida por ti, entonces se pierde ese “generar” emociones.
Ahora, ¿Ya has adivinado que es lo que falta en las fotos?
Así es.
¡La historia!
Pero es mucho más sencillo de lo que crees, y cuando comienzas a observar la historia, ya no puedes dejar de hacerlo.
¿Quieres aprender este super poder?
Te platico más aquí: